sábado, 6 de diciembre de 2014

Porque NO donar al teleton: el discurso de la impotencia

Ya llegó el Teletón 2014. Como sucede desde 1997, la gran empresa de medios Televisa, a través de la Fundación Teletón, llama a la solidaridad de los mexicanos con el fin de recaudar la mayor cantidad posible de dinero para apoyar a las personas con discapacidad que no cuentan con los medios económicos para solventar las atenciones médicas y/o psicológicas que requieren.
Es ya una costumbre utilizar esta campaña para hacer gala de capacidad analítica. Hay quien se queja, con poco fundamento, de la mala calidad de la atención brindada en los Centros de Rehabilitación Infantil Teletón (los connotados CRITs). Pese a que en mi familia no hay personas con discapacidad, he visitado un par de estos centros por diversas circunstancias, y me consta que la calidad y la diversidad de atenciones que en ellos se ofrece, así como las instalaciones que para tal fin han sido dispuestas, son satisfactorias e incluso, excelentes.
Hay también quien afirma que la atención a las personas con discapacidad se ha convertido en un monopolio privado, en una argucia mediática para deducir impuestos y en un fenómeno perverso que denota la renuncia del Estado a cumplir con sus obligaciones. En eso hay algo de verdad. Es discutible que haya algo perverso en la deducibilidad de impuestos, si con ello se garantiza que cierta parte de las contribuciones de las empresas se dediquen a una causa noble. El problema de fondo yace en el hecho mismo de hacer de la atención a las personas con discapacidad eso: una causa.
Las causas a menudo surgen ahí donde las relaciones sociales se han disuelto o no se han agrupado de forma tal que los problemas encuentren una solución satisfactoria mediante la acción colectiva institucionalizada, constante y regulada jurídicamente. No obstante, lo que llama la atención de la causa del Teletón es que no es un producto de la anomia, del descuido o de la falta de capacidades institucionales. El asistencialismo –privado— que nutre esta campaña nace de la debilidad que tiene en nuestra sociedad la relación básica entre derechos y obligaciones.
Diríase, con toda razón, que el correlato del derecho ciudadano es una obligación estatal. De hecho, es difícil pensar en otra dicotomía que describa mejor la raison de être del Estado. Por ello, una de las críticas mejor fundamentadas en torno al Teletón es que la caridad no debe suplantar la obligación que tiene el Estado con todas y cada una de las personas, toda vez que un derecho no puede existir si alguien no está obligado a hacerlo valer. Aún si la asistencia brindada de forma privada compitiese con la atención pública en alcance, calidad o resultados, la consecuencia sería la misma. El daño es mayor si esta suplantación no cubre la demanda de servicios y, peor aún, si se canalizan recursos públicos a un operador privado, como sucede con el Teletón.
Ya en otros espacios de opinión se ha tocado el tema del mal uso que algunos gobiernos estatales están haciendo de los recursos públicos al no sólo donar, sino destinar partidas presupuestarias al Teletón. El debate en torno a este problema se robusteció a raíz de la recomendación que hiciera el Comité de los Derechos de las Personas con Discapacidad de la Organización de las Naciones Unidas (CRPD por sus siglas en inglés) al Estado mexicano el 3 de octubre de este año. En el texto publicado por dicho comité (descargable aquí) se lee, en la observación número 17, una preocupación que se divide en dos temas: por un lado, que buena parte de los recursos públicos destinados a la atención de personas con discapacidad sean administrados por una entidad privada (Fundación Teletón); por otro lado, que la campaña per se “promueve estereotipos de las personas con discapacidad como sujetos de caridad”.
El debate y las opiniones vertidas en torno a este tema se han concentrado, precisamente, en la primera mitad de esta observación, dejando en la mayoría de los casos como mera mención la representación de las personas con discapacidad como un grupo indefenso en perenne necesidad de socorro. Ciertamente, para fines prácticos y de política pública, es más fructífero concentrarse en el tema del uso de recursos públicos; no obstante, la médula del problema yace precisamente en el segundo tema.  
La lógica implícita en el debate público es que la “teletonización” de la atención de las personas con discapacidad puede causar la destrucción del vínculo derecho-obligación. Creo que es adecuado afirmar que es exactamente lo opuesto. El Teletón –y el estereotipo de las personas con discapacidad que promueve— es tan sólo un síntoma más de un fenómeno de descomposición social que ha minado los lazos de solidaridad entre distintos grupos sociales, y cuyas manifestaciones son visibles a varias escalas, siendo su consecuencia última la disolución de derechos/obligaciones.
Este fenómeno de descomposición se origina en los esfuerzos de las “elites” mexicanas por mantener un statu quo que les ha permitido reafirmarse no solamente en términos económicos, sino también, y principalmente, en términos sociales. Una de las formas más sutiles y a la vez más dañinas de mantener este estado de cosas es mediante la difusión de un discurso de la impotencia, el cual aniquila en el imaginario colectivo la agencia de aquellos grupos que no forman parte de la elite. Este discurso tiene una función dual: por un lado, reafirma la idea de que hay quienes son totalmente incapaces de sostenerse o brindarse atención por sí mismos y que, por ello, es necesario asistirlos, darles limosna. Este discurso, al ser interiorizado por los grupos sociales en desventaja, se convierte en la forma más barata y delicada de reducir el número de personas y familias que competirán por hacerse de recursos para llevar vidas dignas. Si la mitad de la población que se encuentra en situación de pobreza en México, por ejemplo, se asume como impotente, poco hará por salir de dicha condición. Por el contrario, y como acertadamente señalara Oscar Lewis en su célebre obra La cultura de la pobreza, lo pobres viven al día sin la expectativa o esperanza que su situación va a cambiar. Claramente, esta cultura es totalmente funcional para las elites. Por otro lado, este discurso posiciona a las elites como sujetos moralmente superiores. Vaya: ¿quién podría objetar moralmente el deseo de ayudar a quien lo necesita? Nadie con un modesto asomo de humanidad.
Georg Simmel, un sociólogo y filósofo alemán de principios del siglo XX, decía que la asistencia a los pobres tenía la función de proporcionarles lo suficiente para evitar manifestaciones extremas de este fenómeno que pudieran amenazar la lógica del sistema, pero no tanto como para remediar su condición –como lo exige un derecho. Ese es, finalmente, el peligro más grande de convertir un derecho en una caridad.
No se equivoque el lector: no pretendo establecer un paralelismo entre pobreza y discapacidad, aun cuando son condiciones que desgraciadamente se refuerzan mutuamente. Mi punto es que, precisamente, el Teletón y su constante reproducción de estereotipos de invalidez, incapacidad, e impotencia es, al mismo tiempo, una declaración de clase y una forma más de impostar en la sociedad mexicana la idea de que hay dos clases de personas, los que pueden y los que no, y que los primeros no tienen deber alguno con los segundos. Si no hay derechos, no hay obligaciones.
Antonio Villalpando Acuña es sociólogo por la Universidad Autónoma Metropolitana Azcapotzalco y estudiante de la Facultad de Economía de la UNAM.

viernes, 5 de diciembre de 2014

Porque NO donar al teletón:La discapacidad en México ¿quién debe hacerse cargo?



El próximo 05 y 06 de diciembre se realizará como cada año, desde 1997, el Teletón en México, un maratón televisivo transmitido por la televisora Televisa, que de acuerdo con los objetivos planteados por la fundación, busca recaudar fondos para fomentar una mejor calidad de vida para los niños y jóvenes con discapacidad[1].

Contrario a esta postura, el Comité de los derechos de las personas con discapacidad de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), externó en octubre pasado, una serie de cuestionamientos y preocupaciones sobre los recursos que el estado ha otorgado al Teletón, quien de acuerdo con el informe presentado, promueve estereotipos de las personas con discapacidad como sujetos de caridad[2].
Al respecto, Parametría consideró importante preguntar a los mexicanos su conocimiento y opinión de la Fundación Teletón y de los cuestionamientos realizados por la ONU, así como su postura sobre si deben ser las organizaciones privadas o el gobierno quienes actúen para promover una mejor calidad de vida a las personas que cuentan con algún tipo de discapacidad. Quienes de acuerdo con los últimos datos del  Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), suman 5.7 millones, es decir, representan el 5.1 % de la población total de México[3].
Casi la totalidad de los mexicanos, han escuchado hablar del Teletón, de acuerdo con la encuesta nacional en vivienda de finales de octubre de 2014, realizada por Parametría, el 98 % así lo afirmó, lo que la convierte en la organización no gubernamental posiblemente más conocida por los ciudadanos.
Debemos señalar que además del conocimiento, el Teletón tiene una “buena” o “muy buena” imagen en siete de cada diez personas que lo identifican, contrario al 26 % que opina de forma negativa.

Los señalamientos del Comité de los derechos de las personas con discapacidad de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) sobre el Teletón, que además aborda de manera central otras recomendaciones importantes para el estado mexicano en el tema de discapacidad, tuvieron poca trascendencia en el país. Únicamente 28 % se enteró que esta organización internacional recomendó al gobierno mexicano no entregar recursos públicos a esta instancia privada.  

El tema de la recepción de recursos públicos y la transparencia de los mismos ha suscitado las principales críticas realizadas al Teletón. Al respecto, la institución no gubernamental señala en una respuesta a la ONU, que su principal fuente de ingresos son las donaciones que la sociedad y el sector empresarial aportan, y que solo el 0.34 % corresponde a aportaciones del gobierno (local, federal)[4].

No obstante, de acuerdo con una investigación realizada por el informativo emeequis, en el año 2012, quien a través de solicitudes de información sobre las donaciones que los gobiernos locales han realizado a dicha institución, se calculó que el Teletón había recibido, al menos mil 832 millones de pesos de recursos públicos, es decir, uno de cada tres pesos con los que contó dicha institución fueron recabados de los impuestos que todos pagamos y de los cuales no existe una rendición de cuentas[5]
En cuanto a la opinión pública, la mitad de la población entrevistada por Parametría este año, mencionó haber realizado alguna vez donaciones al Teletón, contra 48 % que refiere nunca haber entregado recursos a esta institución.  
El Informe del Comité de los derechos de las personas con discapacidad de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), advierte además, que es obligación del Estado mexicano la rehabilitación de las personas con discapacidad así como el desarrollo de programas de toma de conciencia que señalen a las personas con discapacidad como titulares de derechos. Esta opinión es compartida por el 60 % de los entrevistados, quienes prefieren que el gobierno mexicano cree su propio centro de rehabilitación para personas con discapacidad, en lugar de apoyar a instituciones como el Teletón.


Debemos resaltar que un porcentaje más elevado de ciudadanos (44 %), señala que la razón principal por la que se fundó el Teletón es para atender a las personas con discapacidad, once puntos menos (33 %) menciona que la finalidad de esta organización no gubernamental es deducir impuestos —acusación hecha en diferentes ocasiones— y 18 % apunta que se organizó para mejorar la imagen de las empresas. Es decir, cuatro de cada diez entrevistados confían en las buenas intenciones del organismo.


Por otro lado, en la recomendación número 43 del antes mencionado informe de la ONU, se señala la ausencia de una estrategia del estado mexicano para incluir a las personas con discapacidad a la sociedad, y para asegurarles una vida independiente[6].  Ana Peláez, integrante del Comité señala que aunque México presenta avances en el tema de la legislación sobre los derechos de las personas con discapacidad, éstos aún no se llevan a la realidad de forma cabal[7].
Este pronóstico coincide con las respuestas dadas por los entrevistados por Parametría el año pasado, cuando 85 % aseguró que las que las personas que tienen alguna discapacidad son discriminadas en el país, solamente 13 % consideró que las mismas eran incluidas en la sociedad.


El Teletón en México tiene un aporte indudable, al hacer visibles a las personas con discapacidad, las cuales no contaban con algún programa social que pudiera formar una mejor calidad de vida, no obstante la forma en la que dicha organización ha realizado su labor durante más de 15 años ha sido blanco de críticas nacionales y ahora internacionales, quienes le sugieren : “adoptar los principios y preceptos de la Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad, e imprimir en su objeto el enfoque de derechos humanos[8]
Para más de la mitad de los mexicanos es el gobierno quien debería hacerse cargo de implementar políticas que ayuden a estas personas a integrarse a la sociedad, lo que indica que los ciudadanos siguen considerando esencial el papel del gobierno en todos los ámbitos.
Fuentes:
PARAMETRÍA. Encuesta Nacional en vivienda. Representatividad: Nacional. Número de entrevistas: 800 encuestas realizadas del 25 al 29 de octubre de 2014. Nivel de confianza estadística: 95 %. Margen de error: (+/-) 3.5 %. Tasa de rechazo: 28%. Diseño, muestreo, operativo de campo y análisis: Parametría SA de CV. Método de muestreo: Aleatorio sistemático con probabilidad proporcional al tamaño. Unidad de muestreo: Las secciones electorales reportadas por el INE. Población objetivo: Personas de 18 años en adelante con credencial para votar que al momento de la entrevista residan en el lugar de interés.
PARAMETRÍA.Encuesta Nacional en vivienda. Representatividad: Nacional. Número de entrevistas: 500 encuestas del 21 al 25 de noviembre de 2013. Nivel de confianza estadística: 95%. Margen de error: (+/-) 4.4%. Diseño, muestreo, operativo de campo y análisis: Parametría SA de CV. Método de muestreo: Aleatorio sistemático con probabilidad proporcional al tamaño. Unidad de muestreo: Las secciones electorales reportadas por el IFE.
FUNDACIÓN TELETÓN. Historia del Teletón. [Última consulta: 03 de diciembre de 2014] Disponible en:http://teleton.org/conocenos/teleton-mexico/historia-de-teleton
ONU.Convención sobre los derechos de las personas con discapacidad. CRPD/C/MEX/CO/1 03 de octubre de 2014.[Última consulta: 03 de diciembre de 2014] Disponible en:
INEGI.Instituto Nacional de Estadística y Geografía. Estadísticas a propósito del Día Internacional de las personas con discapacidad.  [Última consulta: 03 de diciembre de 2014] Disponible en:
FUNDACIÓN TELETÓN. Carta de Fundación Teletón al CRPD [Última consulta: 03 de diciembre de 2014] Disponible en:http://teleton.org/respuesta-juridica-al-comite-de-la-onu
EMEEQUIS. Teletón: el monopolio de la atención a la discapacidad. 02 de diciembre de 2012 [Última consulta: 03 de diciembre de 2014] Disponible en: http://www.m-x.com.mx/2012-12-02/teleton-el-monopolio-de-la-atencion-a-la-discapacidad/
LA JORNADA. Cuestiona la ONU el modelo del Teletón. 09 d de octubre de 2014. [Última consulta: 03 de diciembre de 2014] Disponible en:
IMDHD. ¡Nada sobre nosotros sin nosotros!: Respuesta a Fernando Landeros sobre la participación de la sociedad civil ante la ONU. 15 de octubre de 2014. [Última consulta: 03 de diciembre de 2014] Disponible en:

[1] Fundación Teletón. Historia del Teletón. http://teleton.org/conocenos/teleton-mexico/historia-de-teleton
[2] ONU. Convención sobre los derechos de las personas con discapacidad. CRPD/C/MEX/CO/1 03 de octubre de 2014.http://hchr.org.mx/files/Comites/INT_CRPD_COC_MEX_18383_S.PDF
[3] Instituto Nacional de Estadística y Geografía. Inegi. Estadísticas a propósito del Día Internacional de las personas con discapacidad.http://www.inegi.org.mx/prod_serv/contenidos/espanol/bvinegi/productos/censos/poblacion/2010/discapacidad/702825051785.pdf
[4] Fundación Teletón. Carta de Fundación Teletón al CRPD http://teleton.org/respuesta-juridica-al-comite-de-la-onu
[5] Emeequis. Teletón: el monopolio de la atención a la discapacidad. 02 de diciembre de 2012 http://www.m-x.com.mx/2012-12-02/teleton-el-monopolio-de-la-atencion-a-la-discapacidad/
[6] Ibídem
[7] La Jornada. Cuestiona la ONU el modelo del Teletón 09 d de octubre de 2014http://www.jornada.unam.mx/2014/10/09/sociedad/042n1soc
[8] IMDHD. ¡Nada sobre nosotros sin nosotros!: Respuesta a Fernando Landeros sobre la participación de la sociedad civil ante la ONU. 15 de octubre de 2014 http://www.imdhd.org/boletines_detalle.php?id=10207

Porque NO donar al teleton: Gobernador de Guanajuato dona más de 16 millones al Teletón

La entrega fue hecha a través de la Secretaría de Desarrollo Humano y Social, que encabeza Éctor Jaime Ramírez Barba, quien justificó la asignación para la fundación privada en manos de la televisora.


Hace unos días, la Organización de las Naciones Unidas recomendó al gobierno del presidente Enrique Peña Nieto no hacer donaciones al Teletón y canalizar mejor dichos recursos a crear áreas especializadas de atención para personas con algún tipo de discapacidad. También criticó el modelo paternalista de la fundación de Televisa, que promueve estereotipos de personas con discapacidades como si debieran de recibir caridad.


En entrevista, Ramírez Barba dijo que este año se entregó la misma cantidad de recursos del erario que el año pasado.


Explicó que Teletón se inscribió en la convocatoria y cumplió con los requisitos y la norma solicitada, y que la información sobre los criterios y la evaluación están disponibles y públicos en el portal de la secretaría a su cargo.


“Es un mecanismo transparente, verificable. Invito a la gente que no cree en ello que vaya, verifique el padrón de beneficiarios, el mecanismo de atención, cualquier mexicano puede hacerlo”, señaló.


Ramírez Barba dijo que en respuesta a los cuestionamientos de la ONU sobre la entrega de fondos públicos a Teletón, se debe preguntar quién va a atender a los niños que reciben las instalaciones de esta fundación, si los gobiernos no pueden darles la atención que necesitan.


“La fundación Teletón en Irapuato apoya a muchísimos guanajuatenses de todo el estado en temas que no hay un mecanismo público que los atienda. Un niño con discapacidad derechohabiente del IMSS, del ISSSTE, del Seguro Popular, ¿en dónde se atiende? Se financian las acciones para las que el gobierno no tiene capacidad de brindarlas. Por ejemplo, no se financia el Teletón en temas visuales porque tenemos esa área suficientemente cubierta en el DIF”, detalló el funcionario.


Por su parte, el gobernador Márquez Márquez dijo que su administración sigue apoyando a la Fundación Teletón porque es una organización solidaria de la sociedad en temas sensibles, que complementa el trabajo.


En el caso del Centro de Rehabilitación (CRIT) Teletón que opera en Irapuato, dijo que atiende a cerca de mil niños “y cumple con todos los requisitos de ley, cumple una función social”.


Según los lineamientos de la Secretaría de Desarrollo Social y Humano del estado, la asignación de los recursos se hizo mediante una convocatoria emitida por esta dependencia a organizaciones que trabajan en el territorio guanajuatense.


En total, en lo que va del año se han entregado más de 55 millones de pesos a 108 organizaciones sociales.


El dinero debe ser utilizado para proyectos de las OSC, adquisición de equipos, capacitación de personal, mejora de la infraestructura, entre otros rubros etiquetados.


Las organizaciones apoyadas trabajan, según informó SEDESHU, en acciones “a favor de la  educación,  vida digna, reintegración familiar,  discapacidad, adicciones, atención integral de la salud, alimentación, deporte, arte y cultura, ecología, medio ambiente y desarrollo comunitario”.




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jueves, 4 de diciembre de 2014

Porque NO donar al Teletón: Teletón ha recibido 533 millones del erario poblano


Héctor Hugo Cruz Salazar / @hectorhugo_cruz


Con el arranque de la campaña para recolectar donativos
por parte de Fundación Teletón, arrecia la polémica por la omisión de informar los recursos públicos que recibe. En apenas cuatro años, por ejemplo, la administración morenovallista le ha entregado al proyecto de Televisa más de 530 millones de pesos, que incluye la donación del predio en la zona de Angelópolis en el que se edificó el Centro Rehabilitación Infantil Teletón (CRIT), una aportación económica para su construcción (100 millones) y la asignación presupuestal por un monto de 8.5 millones de Udis de manera anual por 10 años, alrededor de 40 millones de pesos al año. 

Junto con Chiapas, Sonora, Michoacán y el Estado de México, Puebla es una de las pocas entidades que incluso han aprobado leyes que obligan a sus gobiernos a entregar ministraciones anuales, que van de los 24 a 73 millones de pesos, a los CRIT, destinados a través del Presupuesto de Egresos como si se tratara de una realización de una obra pública, según un reportaje de la revista Eme Equisde mediados de noviembre.

La polémica incrementó luego de que el Comité de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) recomendó al gobierno de México no entregar a una organización de carácter privado los recursos financieros que el Estado dedica a la rehabilitación de personas con discapacidad. Además señala que ven con preocupación que las campañas del proyecto de asistencia de Televisa “promueven estereotipos de las personas con discapacidad como sujetos de caridad”.

La inversión en Puebla

La millonaria inversión inicia con la donación de un predio de la reserva Atlixcáyotl con la nomenclatura UDUSA-31 de aproximadamente 54 mil metros cuadrados, cuyo valor comercial es de 5 mil pesos por metro cuadrado, por lo que en total se habrían destinado 270 millones de pesos.

Para la construcción del centro de rehabilitación, la administración morenovallista aportó alrededor de 100 millones de los 200 millones que se invirtieron, según lo dieron a conocer las propias autoridades durante su puesta en marcha en diciembre de 2011.

De 2012 al presupuesto aprobado para 2015, el gobierno poblano ha etiquetado 163.9 millones de pesos. Para el próximo año serán abonados 43.2 millones. Asimismo en 2014 se entregaron 42.5 millones. La primera aportación en 2012 fue del orden de 38.7 millones y para 2013 la cifra fue de 39.5 millones de pesos aproximadamente.

La travesía para el CRIT-Puebla

El 6 de diciembre del 2010, dos meses antes de asumir oficialmente la gubernatura, Rafael Moreno Valle inició la travesía para la construcción del CRIT en Puebla y de paso puso muestra de la docilidad de los legisladores de la LVIII Legislatura hacia su gobierno. Aun sin entrar en funciones (lo hicieron el 15 de enero de 2011), los diputados firmaron un decreto para apoyar por una década el proyecto y para donar un terreno que cumpla con las condiciones necesarias para la construcción del CRIT, así como la condonación de impuestos para el inmueble de parte del Ayuntamiento de San Andrés Cholula.

El 1 de marzo, ya en funciones, los diputados de la LVIII Legislatura aprobaron por unanimidad el dictamen para garantizar el financiamiento del Centro de Rehabilitación Integral Teletón (CRIT) por un periodo de 10 años. En esa ocasión se detalló que 25 millones 500 Unidades de Inversión (Udis) servirían para un fondo de contingencia para el hospital, y se aprobó incluir desde el Presupuesto de Egresos de 2012 una partida de 8 millones 500 Udis durante 10 años para la operatividad del CRIT Puebla.

Dos días más tarde, el 3 de marzo, fue colocada la primera piedra del centro en la zona de Angelópolis. En el evento brilló la parafernalia del “Canal de las Estrellas”, que incluyó enlaces en vivo en el programa matutino Hoy, Lucero como conductora y hasta el testimonio de un poblano que ha mejorado su vida gracias al Teletón.

El gobernador, su esposa Martha Erika Alonso y el presidente de la Fundación Teletón, Fernando Landeros Verdugo, colocaron la primera piedra.

Choby Landeros, durante su discurso, felicitó a Rafael Moreno Valle: “rompió récord de tiempo, compromiso y responsabilidad, hace apenas unas horas tomó protesta como gobernador y aquí estamos colocando la primera piedra del CRIT”, dijo.


El 24 de noviembre de 2011 fue inaugurado el Centro de Rehabilitación Infantil Teletón por el presidente Felipe Calderón, el gobernador Rafael Moreno Valle y el presidente de la fundación, Fernando Landeros, con la gran ausencia de Emilio Azcárraga Jean, presidente de Grupo Televisa.


Moreno Valle recordó que desde el 25 de agosto de 2010 acudió a visitar a Landeros con el objetivo de conseguir que el centro se construyera en la entidad, por lo que de manera inmediata se dio a la tarea de reunir los requisitos.


El 4 de diciembre del mismo año el CRIT-Puebla entró en funciones. 



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miércoles, 3 de diciembre de 2014

IV Encuentro de Teatro de Discapacidad.

Teatro Ciego arranca en la Ciudad de San Luis Potosí el IV Encuentro de Teatro de Discapacidad.

Tiene como  finalidad reunir y promover el trabajo de grupos artísticos con discapacidad.

El IV Encuentro de Teatro de Discapacidad se llevará a cabo en la Ciudad de San Luis Potosí del 5 al 7 de diciembre de 2014. Es organizado por La compañía Teatro Ciego, dirigida por Juan Carlos Saavedra, en coordinación y apoyo con la Secretaria de Cultura, el Sistema Municipal DIF y la Universidad Autónoma del Estado. Tiene como objetivo promover y dar a conocer el trabajo de grupos artísticos incluyentes, locales y nacionales para que año con año se reúnan a más artistas para el intercambio de experiencias artísticas y culturales.

El programa de actividades es de entrada libre y está abierto a todo tipo de público; niños, niñas, jóvenes y adultos con o sin discapacidad. El objetivo de esto es hacer una convivencia sana e integral que nos permita fomentar el arte en todas sus formas.

Espacios sede: Teatro del IMSS, Centro Universitario de las Artes CUART, Centro Cultural Universitario Bicentenario y Auditorio Rafael Nieto, estos tres últimos pertenecientes a la Universidad Autónoma de San Luis Potosí.

Grupos invitados: Seña y Verbo (D.F.), Sofía Olmos (Guadalajara, Jalisco), Mira lo que veo (Querétaro, Querétaro), Teatro Ciego (D.F.), Grupo IBIS y Familia en Movimiento (San Luis Potosí)


Inauguración
 Teatro del IMSS

Viernes 5 de Diciembre de 2014

12:00 horas (Duración: 30 min)



Staff Benda Bilili, una banda que supera con música la discapacidad

El grupo de músicos con poliomelitis, Staff Benda Bilili, ha conseguido gran éxito en el mundo con sus melodías cargadas de energía

Discapacitados por la poliomielitis, los principales miembros de Staff Benda Bilili rasguean las guitarras desde sus sillas de ruedas (CNN).


Personas con discapacidad por la poliomielitis, los principales miembros de Staff Benda Bilili rasguean las guitarras desde sus sillas de ruedas (CNN).
Lo más importante
  • Staff Benda Bilili es una banda congoleña formada principalmente por artistas discapacitados
  • Han realizado giras internacionales y han participado en importantes festivales
  • Dicen que su éxito ayuda a cambiar la visión acerca de las personas con discapacidad



La energía permanece porque vemos que lo estamos haciendo bien y que todo va a estar bien
Ricky Likabu, líder de Staff Benda Bilili
Cada semana, African Voices de CNN Internacional destaca a las personalidades más atractivas de África, explorando la vida y las pasiones de personas que rara vez se abren ante la cámara.
(CNN).- Desde las calles de Kinshasa hasta giras con boletos agotados por toda Europa, un grupo de artistas con discapacidad están llevando canciones con garra y un mensaje edificante a los aficionados de la música más allá de la República Democrática del Congo.
Discapacitados por la poliomielitis desde su infancia, los principales miembros de Staff Benda Bilili rasguean las guitarras desde sus sillas de ruedas para crear melodías memorables que mezclan tonadas clásicas congoleñas con ritmos de reggae funk.
Después de pasar años ganándose la vida en las calles, el talento de los músicos finalmente fue descubierto en 2004 por un par de cineastas franceses, Florent de La Tullaye y Renaud Barret. El dúo quedó hipnotizado por el sonido electrizante de la banda y decidió ayudarle a grabar su primer álbum, así como capturar en película su lucha diaria en los suburbios de la capital del país.
Staff Benda Bilili, que se traduce como 'mirar más allá de las apariencias', completó su primer disco Tres Tres Fort en 2009 ante la aclamación de la crítica, mientras que la película de Barret y La Tullaye, Benda Bilili, fue uno de los éxitos en el Festival de Cine de Cannes del año pasado.
La combinación ganadora de fascinantes presentaciones en vivo, un álbum de fama internacional y una película que documenta su extraordinaria historia, ha conmovido a las audiencias globales, cambiando las vidas de estos músicos congoleños.
“La vida de nuestra familia es buena”, dice el líder de la banda Ricky Likabu. “Los niños van a la escuela, tenemos casas, ya no estoy en la calle. He dejado la calle. Tengo una parcela de tierra, una casa, un coche para desplazarme, una silla de ruedas ¿Qué más puedo pedir?”
Likabu dice que inicialmente no estaba consciente de que la vida como músico profesional era una posibilidad.
Él dice: "Cada vez que buscaba hacer música por parte de mis amigos y para trabajar, la respuesta era: 'Tú eres discapacitado. ¿Cómo puedes convertirte en músico? Si eres discapacitado, ¿qué harás? No puedes bailar'".
“Yo estaba muy sorprendido por esto, estaba muy decepcionado”.
Pero Likabu se negó a dejar morir su sueño. Movido por su amor profundo hacia la música, reunió a músicos afines con los que había crecido, y juntos, empezaron a tocar fuera de los restaurantes de lujo de Kinshasa.
El sonido de la banda ha sido comparado con el del Buena Vista Social Club y Fela Kuti. Pero la inspiración de Likabu para tener éxito y una vida digna se remonta a una noche en Kinshasa hace más de 30 años.
“En 1974, por el tiempo en que (Muhammad) Ali y (George) Foreman boxeaban en nuestro país, también vi a un músico llamado James Brown, que había venido a tocar”, recuerda.
"Yo estaba realmente conmovido por él. Así que desde entonces empecé a hacer música... Lo vi y pensé: 'Ah, eso es genial. Voy a hacer música también'".
Desde entonces, Staff Benda Bilili ha realizado giras internacionales y ha entretenido a audiencias en grandes festivales como Womad y Glastonbury.
Los miembros principales de la banda son acompañados por una sección rítmica acústica y por talentos solistas extraordinarios como Roger Landu, un ex niño de la calle que dispara solos electrizantes en el satonge, un instrumento de una sola cuerda que diseñó y construyó a partir de una lata y una cuerda de guitarra.
“La música es mi vida: Con la música, todo ha sido posible para mí”, dice Likabu.
“La energía llegó cuando descubrimos que le gustamos a la gente, y pensamos que nuestra música es fuerte, así que debemos seguir”, dice. “La energía permanece porque vemos que lo estamos haciendo bien y que todo va a estar bien”.
Staff Benda Bilili canta sobre temas cercanos a su corazón, como la poliomielitis, la enfermedad que dejó a muchos de los miembros de la banda con discapacidad.
“Es por eso que ahora soy un mensajero que entrega este aviso a los padres: que no simplemente deben dejar a sus hijos como están”, dice Likabu.
“Tienen que detectar la enfermedad antes de que llegue a sus hijos. Tienen que vacunar a sus hijos, así que ese es el mensaje: Los padres deben llevar a sus hijos al médico para que reciban la vacuna”.
Likabu está convencido de que el mensaje está llegando y que la gente poco a poco está cambiando sus puntos de vista acerca de las personas con discapacidad.
“Ellos entienden, porque antes los discapacitados estaban ahí pidiendo comida, y ahora han comenzado a trabajar y a hacer música. Así que sí, las cosas están cambiando”.

Schumacher está en silla de ruedas y con problemas de habla





Michael Schumacher sigue recuperándose del accidente que sufrió mientras esquiaba en los Alpes y que lo dejó en estado de coma, ahora el ex piloto de Fórmula Uno ya se encuentra en silla de ruedas debido a que está paralizado, además tiene problemas para hablar y de memoria.

Philippe Streiff, amigo de 'Schumi' y también ex piloto de F1, fue el encargado de revelar que el alemán está mejorando pero padece estos problemas después de visitarlo constantemente desde el accidente que sufrió.
"Él se está mejorando, pero todo es relativo. Es muy difícil, no puede hablar, está en una silla de ruedas paralizado, como yo; tiene problemas de memoria y para hablar", expresó el ex corredor francés en información obtenida por el rotativo británico 'Mirror'.




Streiff quedó 'atado' a una silla de ruedas tras un accidente que sufrió en unas pruebas en Brasil en 1989.

lunes, 24 de noviembre de 2014

Corriendo de espaldas a la verdad

Corriendo de espaldas a la verdad

John Carlin recrea la biografía “inverosímil e irrepetible” de Oscar Pistorius


 23 NOV 2014 - 00:02 CET

Desde el principio, Sheila Pistorius no tuvo ninguna intención de matricular a su hijo en una escuela especial para discapacitados.Pistorius cursó educación primaria en una escuela normal para niños normales y, al llegar a la adolescencia, le planteó el reto de asistir al instituto Pretoria Boys, donde estudiaban los mejores y más firmes alumnos.
Era una escuela que forjaba campeones, grandes triunfadores, muchos de los cuales destacaban más adelante en el deporte, la política, los negocios y el derecho. (...) En 2000, cuando Pistorius tenía 13 años y le faltaba uno para empezar en la escuela secundaria, él y su madre se reunieron con Bill Schroder, el director del instituto. Sheila Pistorius, que por entonces contaba 42 años, era una mujer atractiva con una gran sonrisa y de personalidad efervescente. Schroder, más habituado a inspirar temor que a sucumbir a él, recordó ese encuentro años más tarde. Había conocido a más padres de los que era capaz de recordar, pero aquella mujer, dijo, “era absolutamente fascinante..., muy notable, con una luz especial”. (...) El chico parecía sentirse bastante a gusto mientras escuchaba cómo Schroder y su madre hablaban sobre su futuro, sobre sus puntos fuertes y débiles como estudiante y sobre los deportes que practicaría.
La mención de los deportes le recordó al director la razón por la que se sentía menos cómodo que de costumbre en aquella reunión. Hasta entonces, Pretoria Boys nunca había admitido a un niño sin pies...; en todo caso, no a lo largo de la década que Schroder llevaba como director. Aquello supondría una gran responsabilidad para el centro, una responsabilidad que finalmente recaería en su director. Incapaz de seguir ocultando su preocupación por más tiempo, Schroder preguntó:
—Sí, pero... ¿podrá afrontarlo? Sheila Pistorius parecía desconcertada.—Creo que no lo sigo —repuso ella—. ¿De qué está hablando? 
Schroder murmuró algo sobre la condición del chico, sus... piernas ortopédicas.
—¡Ah! —Sheila Pistorius sonrió—. Comprendo. No se preocupe. No es ningún problema. ¡Él es completamente normal! (...)

¿Por qué escribí este libro?

Me embarqué en este libro porque la historia de Oscar Pistorius es única, sin precedentes, irrepetible, inverosímil. Le amputan las piernas cuando tiene 11 meses y corre en los Juegos Olímpicos con 25 años, llegando a las semifinales de los 400 metros en Londres 2012. Ni Homero se inventa eso. Seis meses después, la tragedia: mata a balazos a su novia, una bella modelo. Si fuera ficción nadie se lo creería; solo es creíble como no ficción. 
Le dediqué 18 meses al proyecto; hice entrevistas en Texas, Boston, Reikiavik, Milán, Gemona del Friuli, Londres y por toda Sudáfrica, incluyendo al propio Pistorius y a sus familiares, al cirujano que le cortó las piernas, al detective de policía que investigó el caso, al abogado defensor; cubrí el juicio de principio a fin.
Me encontré con un personaje que lleva todo al límite. Una furia competitiva que ni Rafa Nadal ni Cristiano Ronaldo. Sangraban sus muñones, se cubrían de ampollas, y se seguía entrenando a tope. Pero también era extremadamente vulnerable y miedoso. Es la persona más cortés y gentil que he conocido, pero de repente explota, rabioso, sin apenas motivo. Es extraordinariamente generoso y colosalmente egocéntrico; es un romántico empedernido, pero con las mujeres que amaba, asfixiante y posesivo. El mundo lo ha querido ver en versión caricatura, primero como héroe y luego como villano. La verdad es mucho más compleja e interesante. Pistorius es cuatro, cinco, seis personas en una, todas arquetípicas, shakespearianas.
La negativa de Sheila a dejar que la discapacidad de su hijo lo frenara física o psicológicamente fue el motor de los notables éxitos de Pistorius en las pistas de atletismo. Su madre nunca imaginó que él llegaría a ser mundialmente famoso, pero sí sabía que aquellas curiosas piernecitas de madera que llevaba despertarían curiosidad y serían, a veces, motivo de burla. Con su determinación de que él nunca debía sentirse incómodo o avergonzado, de que siempre debía sentirse orgulloso, le inculcó una lección. No olvides nunca, le diría, que la gente te verá de la misma forma en que te ves a ti mismo. Él la escuchó con atención y actuó según sus palabras. Lo que no previó fue que, ocultándose la verdad a sí mismo y a los demás, puede que subiera su autoestima a corto plazo, aunque tal vez acabara perdiéndola si no era capaz de enfrentarse a la realidad de su minusvalía, lo que menguaría su capacidad para desarrollarse durante el resto de su vida como un ser humano emocionalmente sano. Su empeño por ser considerado siempre como alguien normal, que aceptaba su discapacidad, era una forma de engañarse a sí mismo que le provocaba ansiedad y estrés.
Sin embargo, el conflicto entre esas dos personas en desarrollo no era algo de lo que fuera consciente un niño tan dependiente de su madre, y Pistorius absorbió sus enseñanzas, haciendo lo mismo que ella cuando la gente le preguntaba cómo se las arreglaba con un hijo sin pies: negar que había un problema y poner siempre buena cara. Sheila Pistorius interpretó su papel con convicción. Como su hijo solo entendería totalmente cuando fuera un adulto, había un lado oscuro en su vida que intentó ocultar a toda costa: las consecuencias de la angustia que había padecido en un matrimonio infeliz y, más adelante, como madre soltera criando a tres hijos con apenas lo suficiente para llegar a fin de mes.
 El auténtico perdedor no es nunca la persona que cruza la línea de meta en última posición, es la que se queda sentada, la que ni siquiera intenta competir
Sheila Pistorius
Puede que, de adulto, Pistorius siguiera creyendo realmente que en casa todo iba bien; quizá la costumbre de negar verdades incómodas se convirtió en algo tan natural que no se daba cuenta de que, a menudo, su madre se emborrachaba hasta quedarse dormida. Era una intermitente y solitaria adicta al alcohol que encontraba alivio al dolor al que debía enfrentarse no solo en Dios, sino también en la botella. A veces bebía tanto que era incapaz de despertarse en mitad de la noche, cuando sus hijos pequeños la llamaban. Cuando eso ocurría, Carl, el mayor de los tres, se ocupaba de ellos, desempeñando el papel de padre y ocultando a sus hermanos el problema de su madre. Pistorius no era capaz de ver en su madre los restos de una vida desdichada o llena de malas decisiones, sino una superviviente y una guía moral. Las lecciones que le impartía se reducían siempre a lo mismo, que él describió en la introducción de su autobiografía, Blade Runner, escrita cinco años antes de disparar a Reeva Steenkamp, en una época de su vida en que su máxima preocupación era correr lo más rápido posible. Cuando tenía cinco meses, Sheila escribió una nota a su hijo con la intención de que la leyera cuando fuera mayor. Esa nota, incluida en el libro, dice: “El auténtico perdedor no es nunca la persona que cruza la línea de meta en última posición. El auténtico perdedor es la persona que se queda sentada, la que ni siquiera intenta competir”.
Ella pasó los últimos 15 años de su vida tratando de asegurarse de que la de su hijo no fuera el valle de lágrimas que estaba destinada a ser, aunque no fue capaz de evitarle la tragedia de su propia muerte.
Ocho años después de su divorcio, Sheila Bekker se enamoró y se casó con un piloto aéreo. Un año antes, cuando empezó la relación, Pistorius tenía sentimientos encontrados, aunque llegó a querer al novio de su madre y a confiar en él; pensó que, si ella era feliz con ese hombre, él también debería serlo. La boda se celebró en noviembre de 2001 y ella cayó enferma un mes más tarde. Los médicos descubrieron que tenía el hígado muy dañado, pero realizaron un diagnóstico erróneo. Pensaron que tenía hepatitis y le prescribieron el tratamiento pertinente. Ella reaccionó mal a la medicación, fue hospitalizada y enseguida empeoró (...).
Su muerte fue una sorpresa, porque, debido a su carácter, ella no había dicho a sus hijos lo enferma que estaba. Fue el 6 de marzo de 2002. Pistorius estaba en clase de historia, en su segundo curso en el instituto Pretoria Boys, cuando Ben Schroder entró en el aula y le dijo que saliera inmediatamente para reunirse con su padre en la puerta de la escuela. Él y su hermano Carl subieron al Mercedes de Henke. Su padre condujo a toda velocidad hacia el hospital, más angustiado de lo que lo habían visto en toda su vida. Llegaron junto a su cama 10 minutos antes de que muriese. Otros parientes ya estaban allí. Sin embargo, más que una despedida fue un velatorio. Ella falleció sin reconocerlos, en estado de coma, con el cuerpo acribillado por un montón de tubos. Tenía 44 años. Pistorius tenía 15 años y fue como si hubiese perdido otra parte de sí mismo. Destrozado, por primera y única vez en su vida cuestionó su fe en Dios y durante un breve periodo buscó consuelo en la marihuana. Iba a la deriva y, a efectos prácticos, se había quedado huérfano. El espasmo de la atención de su padre cuando se presentó la emergencia se quedó en eso, en un espasmo. Hasta que empezó a correr en serio, dos años más tarde, solo veía a su padre cada seis meses. Irse a vivir con él no era una opción, y el internado se convirtió en lo más parecido a un hogar. (...)
Cuando regresó a la escuela, tras el entierro de su madre, les dijo a muy pocos compañeros de clase lo que había ocurrido. Pero a la mañana siguiente se despertó hecho un mar de lágrimas. Perder a una madre a los 15 años ya resultaba muy triste en cualquier circunstancia, pero para Pistorius su madre había sido la muleta de su vida y un ejemplo moral. Ella había forjado su personalidad, sus puntos fuertes y sus flaquezas; y, aunque ya no estaría presente, seguiría dirigiendo el curso de su vida hasta un punto del que solo llegaría a ser consciente mucho más tarde, después de su siguiente gran tragedia.
Aparte del alcohol, la vida de su madre tenía otro aspecto que Pistorius prefería olvidar, pero que dejó una profunda huella en él. Sheila tenía pánico a la delincuencia. Vivía con el miedo de que un intruso irrumpiera en su casa. A menudo, daba un brinco en la cama cuando oía un ruido en plena noche y salía corriendo hacia el teléfono para llamar a la policía. Despertaba a sus hijos y se los llevaba a su habitación, cerrando la puerta y esperando hasta que llegara la policía. Sus temores no eran infundados. Cuando Henke se fue, la familia se trasladó no solo a una casa más pequeña, sino a un barrio más conflictivo. Hubo varios allanamientos en su casa, a los que ella respondió tomando precauciones extremas y de mal agüero. Todas las noches se acostaba con una pistola cargada bajo la almohada.
Pistorius, de John Carlin, se publica el 25 de noviembre. 384 páginas. 20 euros (electrónico: 12,99).